miércoles, agosto 05, 2009

¡Wacha, ése, lo que spiko no existe!

Al leer la noticia no pude hacer otra cosa que pensar que este acontecimiento ya había sucedido, en forma muy parecida si no es que idéntica, casi dos mil años antes. ¿A qué me refiero? ¿De cuál noticia hablo? Don José Moreno de Alba, filólogo inminente, autor de libros preciosos sobre la lengua castellana en nuestra patria y presidente de la Academia Mexicana de la Lengua, se le acaba de ocurrir afirmar que el spanglish no es ni será una nueva lengua, sino que viene a reforzar al español que se habla y escribe en México. A lo más le da el carácter de dialecto. Para nuestro querido académico, el spanglish no existe.

Y entonces recordé a los filósofos de la época de la decadencia del Imperio Romano, cuando los buenos ciudadanos y literatos que vivían en la península itálica, se quejaban amargamente de la forma escandalosa en que las tribus bárbaras, las que habían sido incorporadas al imperio por la fuerza, corrompían el latín y le añadían palabras de sus propios dialectos (el imperio siempre llama dialecto a las lenguas que compiten con la suya y que son un obstáculo a su objetivo de borrar, de arrasar las culturas autóctonas de los pueblos vencidos). Allá por el segundo, tercero y cuarto siglos después de nuestra era, estos gritos de angustia fueron cada vez más repetidos y, a la vez, cada vez importaron menos porque la sociedad del imperio romano terminó siendo mayoritariamente bárbara y minoritariamente romana pura.

Para cuando Atila recogió los despojos y tomó a la fuerza la capital del mayor imperio de la mundo antiguo, los hombres y mujeres que lo habitaban hablaban (con la excepción de los jurisconsultos, los monjes y la casta aristocrática) un latín “degradado”, o mejor dicho, distintos latines “deformados”, de tal forma que ya no eran la lengua oficial del imperio sino los cimientos de lo que más tarde serían el inglés, el francés, el alemán, el italiano y el español.

¿Cómo fue que los bárbaros triunfaron sobre los cultos ciudadanos romanos? Tal vez porque la lengua de uso es la lengua que pervive, el idioma que logra perdurar por una simple razón: su capacidad de adaptación a las necesidades de la comunidad donde se practica. En realidad, los idiomas son herramientas utilitarias colectivas. Y cuando digo herramienta me refiero a que una sociedad en su conjunto ve a su lenguaje como un arma defensiva tanto como un juego en el que todos participan: quitándole y agregándole palabras, inventando nuevos vocablos, transformando las órdenes del opresor en signos propios, en jerigonza que define quién es quién.
El lenguaje, entonces, es otra clase de campo de batalla entre amos y esclavos, entre nativos y extranjeros, entre los que entienden el sentido de lo que digo y los que se quedan sin saber lo que nosotros decimos de ellos en su cara.

Y ese proceso sigue y sigue: el español de los españoles no fue el español de los indígenas que tuvieron que aprenderlo para sobrevivir en la Nueva España, ni el español mexicano de este lado de la frontera es igual al spanglish que hablan los mexicoamericanos que viven y trabajan al otro lado. Cada una de estas clases de español es una rama distinta de un árbol por demás frondoso. Por eso siento un poco de ternura ante el exabrupto de nuestro académico don José. Como los viejos filósofos romanos quiere creer que hay una sola manera de hablar y escribir el latín deformado que llamamos español y no las numerosas formas de transfigurarlo en otras lenguas más adaptables a cada tribu sometida.

Decir que el spanglish no existe en nada hiere o agrede al spanglish ni a las personas que lo hablan y lo escriben y lo viven como parte de su botiquín de supervivencia cultural. Lo único que demuestra esta clase de pronunciamientos es que el spanglish ya llegó para quedarse, que ya no se le puede ningunear como hace apenas unas dos décadas todavía se acostumbraba hacer entre los intelectuales del interior del país, para quienes toda frase o expresión en spanglish era un acto de traición a la patria, una forma de darle la espalda al castellano. Ahora se intenta acaparar al spanglish, abrazarlo como un hermanito menor (véase el paternalista prejuicio de clase) bajo la protección del español a la mexicana (que casi siempre equivale al español defeño).

Intento inútil a todas luces. Porque el spanglish no necesitó permiso de nadie para hacerse y difundirse ni necesita ahora bendiciones de sus anteriores detractores. El spanglish es una ruta más hacia el futuro de dos lenguas nacidas desde el latín: el español y el inglés. Una herramienta práctica, excelente para nuestro tiempo de globalizaciones y fronteras cerradas, de internet y ghettos en auge. Así que don José Moreno de Alba: deje al fantasma del spanglish en paz. No seremos nosotros los que dictaminaremos su destino ni sus cambios a futuro. Eso lo deciden, como siempre ha sido, la gente que lo utilice y lo practique, la comunidad que lo entienda y lo talka.

Por eso la conciencia del lenguaje es imprescindible: saber por qué decimos lo que decimos y por qué lo decimos de una forma distinta a los demás. Eres lo que escribes no es un imperativo categórico: es una descripción de nosotros mismos en un mapa siempre cambiante, en evolución constante. Un mapa que se hace al andar por su geografía de palabras, de signos, de puentes que nos comuniquen, de ideas que podamos entre todos hacer nuestras. No es una orden sino una petición de principios: tratemos de entendernos con la lengua que somos entre todos y tratemos de aceptar que cada dialecto es una posibilidad de futuro, un atajo hacia otras comarcas por descubrir, por explorar, por vivir.

miércoles, julio 09, 2008

La selección natural de las palabras

Darwin tenía razón si consideramos su idea de evolución en un contexto humano: en el mundo en que vivimos sobreviven los más aptos ( y aquí apto no es equivalente a depredador sino a un ser capaz de sobrevivir a su entorno no importando cuántos y cuáles cambios tenga que soportar), los que logran adoptarse a los cambios conservando un núcleo de conocimientos, costumbres y tradiciones efectivas, los que mantienen un vínculo tenaz con su comunidad, pero la verdadera prueba de un lenguaje para adaptarse sólo puede ser medida a largo plazo.

Esto es: no todo lo nuevo sobrevive necesariamente y no todo lo establecido muere indefectiblemente. Porque cambios hay siempre y en todo lugar, y lo que hoy es aceptado mañana puede ser olvidado. El internet es un instrumento que, como bien lo decía McLuhan, ejemplifica a la perfección que el medio es el mensaje. Y sus mensajes pueden hacernos creer que la simplificación es el único camino evolutivo para nuestra lengua, que el futuro de nuestro español se reduce a sus consonantes e iniciales. No lo creo.

El internet, por ejemplo, es una herramienta de aprendizaje extraordinaria, es una fuente de textos, un boom escritural como no se había visto desde hace un siglo con las tarjetas postales. Nuevas generaciones han resucitado el diario en formato de blog, la comunicación epistolar en parrafadas de chat, el debate público en conversación instantánea.

El cambio no es uno solo y en una sola dirección. Cada quien se adhiere a los cambios que le convengan (pragmáticamente) o que le interesen (idealistamente). Para eso son las opciones que da nuestra cultura, para eso sirve nuestra lengua: para la memoria y la experimentación, para la fortaleza y la flexibilidad de lo que decimos y escribimos lo que pensamos y sentimos.

No se trata de defender una indefendible pureza de nuestro idioma (el español es un melting pot de raíces griegas, latinas, celtas, árabes, judías, africanas, americanas, es una construcción heterogénea, amalgama de estilos y modas, que no se inmoviliza o petrifica), porque no hay mayor prueba de la capacidad de supervivencia del español que sus nuevos giros idiomáticos, que sus conceptos en uso, pero preservando una identidad multifuncional que nos permita decir: Esto es lo que somos. Esta es la escritura que nos escritura. En su conjunto, nuestra lengua es un retrato de todo lo que hemos conseguido realizar en más de mil años de historia, de todo lo que hemos podido fomentar para comunicarnos entre nosotros. Y cuando digo historia digo evolución y expansión a una escala mundial.

El español, como parte de un imperio, supo crear dialectos y versiones de sí mismo al mezclarse con las lenguas nativas de las comarcas o reinos conquistados al paso de sus soldados. Es, ciertamente, una lengua impuesta, pero que acabo enriqueciendo nuestra cultura. En sus impulsos y energías está nuestra herencia y nuestro legado, la mezcla de nuestras tentativas y nuestros logros: vida por vida, palabra por palabra. Lo que empezó como esclavitud e imposición acabó siendo un acto de autoafirmación siglos más tarde: el español de ahora ya no le pertenece a España sino que es propiedad colectiva y personal de cada hablante, de cada escritor en cualquier lugar del mundo.

Lo que los griegos llamaron libertad. Ese espíritu que el español hoy proclama y representa: sin falsas modestias, con orgullosa diversidad. De cara al futuro.

martes, septiembre 04, 2007

Lenguas vivas, lenguas libres

Decía Sófocles, el famoso dramaturgo griego, que los hombres libres hablan lenguas libres. La libertad de expresión era un culto en la cultura grecolatina, una manera de pararse frente al mundo y decir lo que uno quiere sin tapujos, sin más asideros que la opinión de cada cual, de cada quien.

Lo mismo va para la lengua española: la hablamos y escribimos como hombres y mujeres libres, la conservamos y la transformamos según nuestras necesidades y propósitos. Pero la libertad también les ofrecía a los antiguos una parcela común para discutir y argumentar, para ponerse de acuerdo y pactar aquello que los hacía fuertes frente a los grandes imperios invasores de sus tierras, de su lengua.

Los griegos, en libertad, preservaron su propia cultura porque sabían que en ella residía lo mejor de su sociedad, lo más profundos saberes y deberes. Es decir: sus costumbres y tradiciones lo mismo que su capacidad de soñar un futuro para todos los seres libres que tenían ideas propias, pensamientos distintos.

La libertad es una idea en evolución constante y cosa igual puede decirse de nuestro idioma: avanzamos como sociedad, como civilización, creando nuevas formas de expresión, dándole nuevos giros lingüísticos, nuevos significados, a las palabras que utilizamos día con día.

Nadie puede detener estos cambios. Nadie, con un mínimo de sentido común, cree que puede hacerse tal cosa. La lengua española, como el resto de las lenguas del mundo, está viva porque la seguimos moldeando a diestra y siniestra. Una lengua está muerta no porque no se use en la actualidad (aquí el latín es el ejemplo mayor) sino porque nadie la retuerce, la cambia, la trastoca. El respeto a una lengua es como una sentencia de muerte, como un embalsamamiento.

Una lengua está viva si la gente la usa a su real entender, si la sociedad depende de ella para todas sus necesidades y requerimientos. De ahí que por más que se utilice en ceremonias oficiales del Vaticano, el latín del imperio Romano es una reliquia intacta, limpia de incorrecciones, que no se habla en la plaza pública sino en los cubículos de los especialistas y en las celdas de los conventos y monasterios.

Al oírlo nos recuerda un pasado de luces y sombras, pero no nos remite al mundo contemporáneo, pleno de voces que distorsionan o recomponen nuestro léxico, nuestra ortografía y redacción. Es, en todo caso, un cadáver conservado por motivos religiosos o políticos, pero sin significado real entre el pueblo mismo, su real hacedor y transformador.

Sin embargo, el decir la palabra cambio parece como si este concepto se equiparara al de destino. Que el cambio sea un factor esencial para comprender la realidad en que vivimos no significa que el provenir sea lo que hoy decimos vaya a ser. Muchas palabras inventadas o muchos giros lingüísticos han terminado por tener una vida efímera, por usarse sólo por un momento de la historia de nuestra lengua.

Lo que hoy es moda, mañana es galimatías. El centro de la lengua, su capacidad de expresar las cosas por su nombre y que estos nombres abarquen a la mayor parte de los hablantes y escribientes de tal idioma, es lo que mantiene la cohesión interna de cualquier lengua. Es el núcleo de su permanencia (incluidos cambios y transformaciones en cada época y con cada circunstancia).

La lengua, en todo caso, es un tesoro que cuidamos y, a la vez, es una fiesta donde todos participan y en la cual puede suceder lo más escandaloso y bizarro, lo más detestable y risible. Un acto de vida en movimiento.

miércoles, julio 25, 2007

"La gramática
es más perfecta
que la vida.

La ortografía
es más importante
que la política.

La suerte de un pueblo
depende del estado
de su gramática."

miércoles, abril 25, 2007

Nuestro idioma es una ciudad imaginaria que entre todos levantamos

La materia básica de la escritura es el lenguaje. Y decir lenguaje es hablar de vasos comunicantes que vinculan nuestro paso por el mundo, nuestra cultura en el tiempo. Yo creo que de aquí a mil años el español seguirá vivo y actuante, aunque no sea el español que hoy escribimos. Si puedo leer las cantigas del rey Alfonso X, ¿por que no podrían leer, en ese lejano futuro, lo que hoy escribimos en nuestros blogs? Por más arcaica que les llegara a parecer nuestra escritura del siglo XXI, estoy seguro que habría puntos de comprensión, puentes de entendimiento.
Escribir es perdurar. Si no lo creen pregúntenle a Fernando de Rojas y a Netzahualcóyotl. Y la única forma de preguntarles es leyéndolos, es decir, entablando un diálogo, silencioso o en voz alta, con sus palabras, con sus tramas, ideas y personajes. No necesitamos saber cuándo escribieron lo que escribieron. Lo que requerimos es aceptar que estamos ante seres humanos como nosotros: con sus penas y debilidades, con sus arrebatos y alegrías.
De ahí que nuestro planteamiento: Somos lo que escribimos, somos como escribimos. Pero eso lo advierten, sobre todo, los lectores. La otra orilla de ese río interminable llamado escritura son quienes nos leen, quienes nos observan sin condescendencias ni miramientos. Escribimos como somos para que los demás sepan nuestras circunstancias en la realidad que nos tocó vivir, para que los otros, nuestros cómplices, nuestros semejantes, sientan lo que nosotros padecimos o gozamos en un momento específico de la travesía humana. Y para ser veraces hay que ser precisos. Y para decir las cosas por su nombre hay que darle su valor a las palabras, peso a la escritura, razones a nuestro discurso.
No escribimos lo que nos place: escribimos lo que sabemos que nos place. Es nuestra cultura, con sus intensas, con sus inmensas contradicciones, la que surge cuando nos comunicamos con nuestro prójimo. Al escribir nos desnudamos. Al leer somos testigos, voluntarios o involuntarios, del desnudamiento de nuestros semejantes. En cada texto está algo más que lo que quisimos decir: está nuestra educación, nuestra ideología, nuestra perspectiva del mundo. La óptica con la que juzgamos las realidades que nos acosan o divierten, los acontecimientos que nos simpatizan o nos indignan, la geografía desde la que aprendimos el español con sus distintos giros idiomáticos, con su riqueza de raíces árabes y judías, incas y mayas, latinas y griegas, africanas y aztecas.
Nuestra lengua es historia en marcha. No algo detenido en el tiempo. No una pieza de ámbar. No una reliquia. Es un ente vivo, una música que es un regalo a compartir, un don a explorar de cara al futuro. Por eso apuesto por su escritura consciente en todo momento y lugar. Por eso pido se le cuide y se le atienda como una madre prodigiosa cuya descendencia cuenta con hijos tan disímiles en timbres y tonos, en personalidades y gustos.
De ahí que la claridad para expresarnos nos permite despejar malos entendidos, nos ayuda a ver la diversidad de nuestro idioma, su riqueza en frutos verbales, en palabras que nos ofrecen algo más que comunicación: nos dan la posibilidad de entendernos mejor, de saltar sobre la incomprensión, la desconfianza, las fronteras, nos sirven para trascender nuestro tiempo y espacio, nuestros ritos y rutinas. Escribir es un ágora donde nuestra lengua se fortalece a sí misma, un bálsamo que cura nuestras dolencias y libera nuestros sueños.
La lengua castellana es una creación que alimentamos dondequiera que la hablemos o la escribamos, es una ciudad que construimos entre todos, que edificamos a diario con nuestra imaginación, con nuestro carácter y temperamento, con nuestras ansias e idiosincrasias. El español es un pacto entre hermanos, un vínculo que nos permite salvar nuestras distancias y diferencias porque todos aportamos algo a su riqueza, a su evolución y desarrollo. Empobrecerlo o reducirlo, subordinarlo o minimizarlo no es un camino: es un callejón sin salida. Una claudicación ante la lengua misma que nos permite expresarnos, decir quién somos, mostrar nuestras pasiones y conocimientos.
Por eso Eres lo que escribes, eres como escribes tiene como propósito impulsar el español desde lo que nos une y no desde lo que nos separa, desde lo que nos fortalece y no desde lo que nos debilita. Escribir para entendernos: pensando en los demás y no sólo en nosotros mismos. Escribir para ser una comunidad y no un simple conjunto de sectas herméticas con sus propias claves ortográficas. Escribir desde la libertad que nos da el blog, con la responsabilidad de mantener un idioma vivo y vivaz, lúcido y lúdico, vuestro y nuestro. Escribir, en definitiva, para abrirnos al mundo sin olvidar lo que fuimos, sin perder lo que somos, sin extraviar el futuro.
Yo espero, como los niños que estuvieron en el Congreso de la Lengua Española en Medellín, Colombia, en 2007, que las palabras preferidas que allí se dieron a conocer sobrevivan a las contingencias de la historia, a los percances del mundo. Que palabras como chocolate, mamá, música, carcajada o amigo nos sigan acompañando en nuestra larga travesía, que continúen siendo indispensables en nuestro diario vivir, en nuestro paso por esta tierra que llamamos nuestra pero que hoy sabemos es de todos.

martes, marzo 27, 2007

"A desempolvar, inventar y seleccionar palabras": se manifiestan los niños en Medellín

En Medellín continúan sucediendo varias actividades interesantes en el marco del IV Congreso Internacional de la Lengua Española. El jueves 22 de marzo se clausuró el "Congresito de la Lengua Española" donde niños 52 niños se dedicaron a tareas tan serias como elegir sus palabras más queridas, desempolvar palabras olvidadas, e inventar otras que según ellos le hacían falta a nuestro idioma. A continuación transcribo un fragmento del manifiesto elaborado por ellos mismos. El manifiesto completo lo pueden encontrar en el portal del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, en la sección "Un congresito de la lengua sesiónó en Medellín".


II Selección de palabras

1. Los niños y las niñas del Congresito de la Lengua Española, Medellín 2007, después de un largo proceso de deliberación y acuerdo, definimos que las 10 palabras desempolvadas, aquellas que alguna vez fueron usadas, pero que se han ido olvidando son:

1. Ágape: fiesta que estrecha lazos de hermandad
2. Cántaro: vasija para recoger agua
3. Chéchere: algo viejo y deteriorado.
4. Embeleco: un capricho chiquito. Así llama mi mamá a los novios de mi hermana.
5. Embrollo: dificultad sin resolver
6. Menjurje: ungüento revoltijo
7. Modorra: pereza
8. Pipiolo: persona joven
9. Pañolón: Pañuelo grande que se ponen las señoras para ir a la misa
10. Güete: contento con algo

Los niños y las niñas del Congresito de la Lengua Española, Medellín 2007, nos comprometemos a incorporar estas palabras a nuestro lenguaje cotidiano y a promoverlas entre los amigos.

2. Los niños y las niñas del Congresito de la Lengua Española, Medellín 2007, después de un largo proceso de consenso y de trabajar en la construcción de nuevas palabras, definimos que las 10 mejores palabras inventadas, para incorporar a nuestro lenguaje son:

1. Flapigozo: expresión de felicidad, explosión de gozo.
2. Murmulencio: murmullo que se oye en el silencio.
3. Tristesinra: tristeza que se siente como un huequito en la barriga y que no tiene una razón definida.
4. Pionilla: peinilla que se usa para sacar piojos.
5. Lunor: luz de la luna.
6. Hormonado: muchacho que come mucho.
7. Fruspiro: suspiro ahogado y repetido que se produce al bañarse con agua helada.
8. Pinochada: mentira que va creciendo cada vez más
9. Japisteza: cuando se siente tristeza y alegría a la vez.
10. Lumpereza: pereza que da los lunes de ir al colegio o a trabajar.


3. Los niños y las niñas del Congresito de la Lengua Española, Medellín 2007, después de comer y beber palabras, de pensar y discutir, acordamos que las 10 palabras más queridas de la lengua española son:

1. Chocolate.
2. Música.
3. Crispeta.
4. Carcajada.
5. Soñar.
6. Fútbol.
7. Mágico.
8. Amigo.
9. Montaña.
10. Mamá.

Más información en:
www.medellin.gov.co
www.tienenlapalabra.com

Sobre el Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española

Del 21 al 24 de marzo de 2007 se celebró en la ciudad colombiana de Medellín el XIII Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Integran la Asociación la Real Academia Española y las veintiuna Academias de la Lengua Española de América y Filipinas. A la importancia intrínseca de todos los Congresos se suma, en el caso del que se celebrará en Medellín, la circunstancia extraordinaria de ser el que aprobará el texto de la nueva Gramática de la Lengua Española.

La última edición de la Gramática de la Real Academia Española apareció en 1931. Posteriormente, en 1973, la Academia publicó el Esbozo de una nueva Gramática de la Lengua Española, como avance provisional de una nueva gramática académica que no llegó a ver la luz.


Fragmentos del texto sustraído del portal del Congreso de la Lengua en su sección sobre este evento.

miércoles, marzo 07, 2007

A propósito de Gabriel García Márquez (hoy octogenario escritor)


Ayer cumplió ochenta años el escritor Gabriel García Márquez. Fue recordado por muchos, cómo olvidar sus grandes aportaciones a la literatura hispanoamericana y su idioma. En el libro "Defensa apoasionada del idioma español" su autor, Álex Grijelmo, en la mayoría de sus capítulos, cita al Nobel colombiano.

Gabriel García Márquez se ha ganado con sus novelas el título de escritor más fascinante de cuantos han empleado el idioma español en el siglo XX. Y aún le queda el XXI. pero seguramente no hemos entendido sus digresiones lingüísticas tan bien como su obra literaria.
La frase "simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros" está construida con ritmo y gracia. Y, sin embargo, no resulta fácil hallarle fundamento. Antes al contrario, cuando simplifiquemos la gramática nos habremos simplificado nosotros mismos.

jueves, enero 11, 2007

Efectivamente, somos escritura

Octavio Paz (1914-1998), escritor mexicano, en un poema breve en extensión pero profundo en espíritu, nos enseña en palabras perfectas que somos escritura:

Hermandad

Homenaje a Claudio Ptolomeo

Soy hombre: duro poco

y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.

jueves, diciembre 28, 2006

Eres lo que escribes, eres como escribes

Gabriel Trujillo Muñoz

Los actos que realizamos a lo largo de nuestra existencia, ya sea en la vida real o en el espacio virtual, nos representan, nos definen de cuerpo entero, de espíritu completo. Estos actos dicen algo, poco o mucho, de nosotros mismos. Pero de todos ellos es el acto del uso del lenguaje el que más detalles revela de nuestras personas. Por eso, escribir es, en múltiples formas, un desnudamiento frente a los demás. De ahí que muchos blogueros prefieren el anonimato para expresarse, ya que de esa manera pueden decir sus verdades (es decir: pueden revelar sus filias y fobias, sus fortalezas y debilidades, sus juicios y prejuicios) sin la necesidad de exigirse a sí mismos una claridad expositiva, una argumentación coherente, una escritura que vele tanto por las ideas que son suyas como por la forma en que estas ideas aparecen en la pantalla.

En numerosas ocasiones, los blogueros rehuyen tales confrontaciones con sus propias habilidades de pensamiento y lenguaje porque no piensan en los lectores potenciales que los leen, sino que sólo quieren escribir lo que sienten en el instante mismo de su escritura. Pero hay un deber ineludible con los lectores: el no darles gato por liebre, pues estos pueden creer, leyendo el universo bloguero, que escribir y redactar por medio de la lengua castellana es un fastidio y no una riqueza cultural que vale la pena practicar a cabalidad, una aventura que libera nuestra forma de pensar, de articular el mundo a través de las palabras.

Escribir con conciencia del idioma español, que es la plataforma que sostiene lo que somos, que es el instrumento que nos permite comunicarnos entre nosotros, no es una carga sino un desafío, una travesía gozosa y divertida, capaz de mostrarnos todas las posibilidades de un lenguaje que aún tiene mucho que ofrecernos si lo empezamos a escribir con apasionada curiosidad, como un experimento en marcha, como un país desconocido que cada generación debe descubrir y explorar por cuenta propia, pero sin olvidar que ya otros han explorado ese territorio, que ya otros han escrito sus nombres en sus diccionarios y manuales de ortografías.

En todo caso, somos lo que escribimos, sí, y también somos como escribimos.

Un retrato al natural de nuestros logros para comunicarnos con los demás y de los logros que nos faltan por alcanzar para entendernos mejor.

Nadie escribe a la perfección su idioma porque no hay un idioma perfecto ni hay una versión definitiva, clausurada a todo cambio, del mismo. Si así fuera sería una lengua muerta, inerte porque ya no la cambiamos con el trato cotidiano que dispensamos a sus palabras. Y es que un idioma está vivo mientras lo usemos para comunicarnos entre sí, mientras lo transformemos según nuestras necesidades y según las propias posibilidades expresivas que contiene, mientras lo adoptemos –sin sacrificar su legado- a las circunstancias del tiempo en que vivimos.

Pero para transformar una lengua es necesario primero conocerla a fondo, ponerla a prueba en toda la extensión de su vocabulario, de su sintaxis. Es decir: confiar en ella antes que restringirla a onomatopeyas, ponerla a trabajar en nuevas palabras afines a sus raíces antes que desecharla porque carece de palabras de moda en otros idiomas.

Debemos estar orgullosos del español porque es la lengua que nos define en lo que somos, en como somos, en la forma de vincularnos con el entorno, tanto con el presente en movimiento constante como con el pasado de nuestros ancestros, de nuestro linaje. La lengua es la red ancestral del conocimiento, el nodo original de la comunidad humana. En ella residen conductas y destrezas, pensamientos y placeres acumulados a lo largo de los milenios y a lo ancho del orbe.
¿Eres lo que escribes?
¿Eres como escribes?
Por supuesto que sí.
La escritura es un escaparate, un foro público.
Una pantalla fulgurante donde no hay incorrección que no pueda enmendarse.
Un mapa mundi de nuestro corazón y sus contradictorias intenciones.
La escritura nos escritura una biografía en documentos, palpables o virtuales, que es el testimonio de nuestro paso por el mundo.
Cada escrito que lleva nuestro nombre es una marca en el idioma, un recordatorio de qué clase de logros o fracasos, de aciertos y errores, esbozan el perfil colectivo de nuestra sociedad, el retrato veraz de nuestras personas.
Un espejo a la vista de todos.
Un retrato hablado de nosotros mismos.

viernes, octubre 13, 2006

Somos como escribimos.

"Escribir con faltas de ortografía en un medio eminentemente escrito (blogs)... pues... es como dejar que las visitas entren a tu casa y ésta estuviera toda sucia y descuidada"

martes, octubre 10, 2006

El post con que inicia todo.

Campaña de Alfabetización Bloguera

Photobucket - Video and Image Hosting



Sé que el nombre de la campaña podría ser incorrecto. No se trata de mandar a alguien al INEA (pondría aquí un link del INEA pero dudo que quien lo necesite vaya a poder entenderle). Se trata de una pequeña campaña para concientizar a todos aquellos que leen este blog y el de mis colaboradores para que hagamos lo posible por cuidar nuestra ortografía.

La mayoría de ustedes supongo que son estudiantes universitarios (o egresados), y es una vergüenza que a estas alturas, algunos escriban sin el más mínimo respeto por la lengua española (los estudiantes de secundaria y preparatoria tampoco se escapan). Es cierto que hay errores que ni volviendo a nacer se corrigen, pero algo tan básico como la ortografía solo se aprende si uno quiere, y creo que el blog es una oportunidad para practicar.

Es cierto que podemos equivocarnos al escribir (este blog es un ejemplo de esto), pero también hay otros que deliberadamente cometen tantas faltas de ortografía que puede resultar difícil entender a qué se refieren.

La forma de apoyar esta campaña es poniendo este botón de fondo transparente en el sidebar de su blog (y por supuesto, hacer lo posible por mejorar su ortografía).

La idea de esta campaña es de un servidor, quien es apoyado por Kamelie; el mensaje en el botón fue idea del escritor Gabriel Trujillo", Tony Rocksas está a cargo de la difusión, y el botón fue creado por Marsahn

lunes, octubre 09, 2006

Escribir sin faltas de ortografía

Un blogger Mexicano radicado en España escribió esto en su blog sobre la campaña

Y se trata de un importante ejercicio de autocensura y de responsabilidad con el que se anima a "los Bloggers de habla hispana a que se comprometan a hacer un uso correcto de la ortografía a la hora de escribir en sus Blogs."

Me parece totalmente pertinente la campaña para, a ver si de una vez por todas, se logra concienciar a la gente de que la libertad de expresión no se ejerce desde la chabacanería, el mal gusto, la falta de educación y, sobretodo, con faltas de ortografía. Son cosas totalmente diferentes y, algunas personas, bajo la bandera de "la libertad de expresión" no hacen sino justificar carencias, limitaciones o simples necedades.

Cierto es que debemos aplicarnos el cuento aquel de: "Quien esté totalmente libre de culpa, que tire la primera piedra". Todos, y quizás no exagero al decir que absolutamente todos, en algún momento hemos publicado alguna entrada con faltas de ortografía (motivadas principalmente por algún error de digitación o por una revisión ligera de nuestro texto), pero no hablamos ahora de esos "gazapos" producto del descuido, sino que nos referimos a textos plagados de errores garrafales o grafías incorrectas heredadas de la moderna costumbre de enviar mensajes con el móvil o participar en una sala de chat.

Desde este humilde espacio virtual nos sumamos a la campaña, deseando que no caiga en el olvido y que dé algún fruto positivo para mejorar la calidad de los contenidos de la Blogosfera.
Se trata de que incluyamos este botón en nuestro blogroll para manifestar nuestro compromiso con esta causa.
¿Te animas?

Tres links que hablan del buen uso de ortografía

En los comentarios el autor del blog "Radio levita" nos ha dejado tres links a muy buenos artículos que hablan de la ortografía en los blogs, aquí uno de ellos, el post es ameno y didáctico, habla sobre los errores ortográficos mas comunes en la blogosfera:

Horrores Ortográficos Más Comunes
Cada quien tiene su propio estilo de escritura y su propia forma de entender sus textos, sin embargo, en muchas ocasiones podemos dar paso a malas interpretaciones o a una lectura difícil si redactamos de manera muy complicada, rebuscada o… mamona. La dificultad que le damos a los lectores no sólo se ve afectada por un estilo complicado, también por errores ortográficos o gramaticales que pueden pasar desapercibidos a la hora de escribir y afectar el significado de la oración (no es lo mismo “huele a traste” que “a traste huele”), sobre todo cuando se trata de los tan temidos acentos diacríticos que son los que se emplean para diferenciar dos palabras que se escriben igual pero significan distintas cosas (sólo = solamente, solo = una persona). A continuación pondré los errores más frecuentes que he encontrado (y que aparentemente son muy “inocentes”) para que puedas tener una guía de referencia antes de publicar tus escritos.

Acentos Diacríticos: Cuando las palabras suenan igual, pero no significan lo mismo.

Ahí vs ¡Ay! vs Hay

Creo que es de los errores más comunes, ya que las tres palabras suenan igual.
Ahí: sirve para indicar una dirección, un lugar.

* Ahí está la salida.
* El camino correcto es por ahí.

Hay: viene del verbo HABER, por lo tanto se escribe con hache y significa que existe algo.

* En esta caja hay tres juguetes.
* Todavía hay posibilidades de ganar el partido.

¡Ay!: es una exclamación, esto significa que lo utilizarás cuando ocurra algo sorpresivo.

* ¡Ay, mis hijos!
* ¡Ay! Me diste un balonazo.

Compara:

* ¡Ahí nos vemos!
* ¡Ay que dolor!
* Todavía hay mucho por hacer.

Tú vs Tu

Tú: hace referencia a tu interlocutor (segunda persona). Es un pronombre, por lo que siempre va a usarse cuando quieras indicar a alguien.

Lee el artículo completo en Alquimistas del diseño....

Los otros dos articulos estan igual de interesantes:
El vicio de la verborrea escrita
El método de la piramide inversa (del mismo autor de el comentario)

viernes, octubre 06, 2006

Del diario Reforma (3 de octubre de 2006)



"Quien domina bien el lenguaje, lógicamente piensa mejor"

-Álex Grijelmo, periodista de El País

jueves, octubre 05, 2006

Cómo copiar el código

Para que no tengamos problemas a la hora de colocar la imagen en nuestros blogs, la clave está en seleccionar todo el código, para esto le damos un click dentro del recuadro debajo de la imagen ya estando ahí el cursor, le damos click al botón derecho del ratón y click en la opción "seleccionar todo" (Select All) el siguiente paso será sólo copiar y pegar el código dentro de nuestra plantilla.

Acerca de este blog:

¿Por qué nace este blog?
Este blog se ha creado para apoyar la campaña: "Eres lo que escribes, eres como escribes"; ideada, desarrollada y lanzada por:

Garbatek: Idea original de la campaña (http://garbatek.blogspot.com/)
Marsahn: Diseño del logo. (http://marsahn.blogspot.com/)
Gabriel Trujillo: Frase en el botón (http://trujillo.blogspot.com/)
Kamelie Zarzamora. (http://kameliezarzamora.blogspot.com/)

De qué se trata la campaña.
La campaña invita a todos los blogueros de habla hispana a que se comprometan a hacer un uso correcto de la ortografía a la hora de escribir en sus blogs.

Queremos llevar un registro.
Si decides darle acogida a la campaña en tu blog y además ayudarnos con su promoción, puedes poner el botón de la campaña en tu blog y mandarnos un correo electrónico para agregar el enlace de tu blog en la barra lateral derecha de este blog. ACTUALIZACIÓN: Por razones de espacio no es imposible seguir enlazándolos.

Participa en el blog
Si te gustaría redactar una entrada donde desarrolles una idea del porqué escribir con buena ortografía en los blogs, ya sea en tu blog o aquí mismo en este espacio, ponte en contacto conmigo para hacerte llegar una invitación o poner un enlace a tu post.

Correo electrónico: sintetika@hotmail.com